un aire fácil de respirar que sea suave en la boca y en la espalda cuando se acerca de imprevisto y sólo quiere abrazar cuando lo malentendemos porque no entendemos que somos parte de él que no nos pertenece sino que nos pertenecemos y podríamos bailar bajo la lluvia si ella así lo pidiese porque también somos la lluvia somos la tierrita que se mete entremedio de los dedos la que se queda en las uñas y también la fotografía que sacamos al ir caminando juntos y acercarnos despacio bien blando no vayamos a agrietar esta imagen que es de la misma imagen también.
planta de junio
VIAJAR
El tiempo avanza de otra manera, es curvo, como caminar por dunas. Entro a la pieza que no es mía y me mareo, camino por el pasillo boca abajo hacia el baño, me ducho en la tina que se mueve y todo se convierte, se vuelve blando, acuoso, un poco más cálido de lo que debería ser porque allá llueve, siempre llueve y hace frío pero a mí eso no me tocó, la lluvia se desvió y me dejó la maleza lista, verde para pisarla y hundirme, hundir mis pies, mis rodillas, mis llantos, la risa frenética y la mochila que me pesa en la espalda. Porque aunque me duela todo el cuerpo, esté cansada, tenga sueño, ojeras, hambre, frío, duchas con agua helada, ganas de hacer pipí, a pesar de todo, lo verde y lo curvo del tiempo deslizándose por mi piel de forma tan cristalina, lo vale.
Viajar es una de las cosas que más me gustan en el mundo.
Junia dice
ay osito, no puedo dormir, tengo miedo porque sé que algún día todos nos vamos a morir. Tú no porque tú eres un osito, pero algún día yo me voy a morir, la Julia también y todos los de esta casa y eso me da miedo. No quiero dormir porque despierto en la mitad de la noche pensando en eso y llorando. O sino sueño que toda la gente es fea y yo no quiero un mundo con gente fea. Quiero que todos sean bonitos como tú, osito, que además de bonito no te puedes morir nunca porque eres un oso de mentira. Yo quiero ser de mentira también para no poder morirme y no tener que ser fea. Los muertos son feos porque no tienen ojos, o sea, tienen ojos pero no los tienen de verdad y no quiero soñar con eso tampoco... con los ojos vacíos de los feos que están muertos... tengo miedo osito, ¿dónde estará la Julia? No me gusta quedarme sola en la noche aunque esté la luz prendida (mira al osito) sí sé que tú estás conmigo, pero oso, entiende, tú no eres de verdad porque nunca te vas a poder morir y eres bonito osito bonito y por eso no me gusta quedarme sola contigo en las noches, porque yo sí me puedo morir y tú no y eso no es justo, oso.
leche
Una de las cosas que más me gusta hacer tipin 6, 7 de la tarde, es servirme leche en una taza bien blanca, mirarla por un rato en su quietud, después comer galletas y remojarlas ahí. Todos me dicen que eso no se hace y blabla, pero me encanta. Me gusta ver los pedacitos de galleta que caen y se quedan ahí en la leche flotando, ensuciando un poco su blancura tan blanca. La leche es tan suave en la boca.
enero
como queriendo desmalezar mis propias piernas de tanta arena y cánticos rituales de niña y patio de plantas que crecen desde los pies y me hacen enredadera, desvalijo la escritura que hay en mí para ser fuente de agua que no para nunca que no para nunca y recibe pájaros, hojas, rostros mirándose.
azul
No quiero hablar del sol de las nubes de si el aire está caliente o no. Quiero hablar de eso que me aísla de lo que está pasando afuera. No escucho y entonces todo es largo y hondo, azul. Quiero decir ese mirar las hojas naranjas moviéndose con el viento, pero no escucharlas porque lo que escucho es el agua que me cubre, el agua que levanta mi cuerpo y me hace liviana, una pluma que aunque se moja, no deja de flotar. Quiero hablar del agua que me calma y algodona mis oídos, languidece mis piernas y arruga mi piel.
díaluna
le dice día luna a los días tristes tal vez porque pareciera que la luna se agrandó y está cubriendo todo el cielo como una tela infinita, una tela de luna que es plateada y gris con manchitas, como la luna, y no deja pasar al sol, a ni un rayo de sol, y los que logran burlarla aparecen opacados, rayos de sol un poco grises, un poco manchados de luna o sea de noche o sea de pena. Hoy la luna está gigante y es una tela espesa que hace que el cielo esté bien pesado y caiga sobre mi cabeza como una masa de la que no me puedo escapar porque está encima y ocupa el espacio de todo el cielo que me cubre
(esto es los días luna días pena, porque los días lindos la luna es masticable).
(esto es los días luna días pena, porque los días lindos la luna es masticable).
sol
El sol y el verano nos dan la posibilidad de ser serpientes -y también cangrejos- y poder cambiar de piel, mudarnos de hogar, volver a empezar. Ahora vendría la etapa del rapado al cero, si es que siguiera mi plan al pie de la letra, pero no creo, con el cambio de piel me conformo. Gracias sol, gracias verano. Gracias aire que te mueves cuando no estoy en santiago.
ballenas y junio
En realidad a mí Junio no me gusta. Ni junio ni julio ni ningún mes invernal, gris, triste y lleno de nubes. Lo que sí me gusta es el nombre Junia. Junia y Julia son las protagonistas de Junia y Julia y son niñas pero también son viejas que plantan plantas el día después. Además las ballenas parecieran tener cara de planta de Junio, así como caidita hacia abajo, lluviosa, resbalosa. Y me gusta pensar en varias ballenas jugando a la ronda al rededor de una planta enredadera que se les va enrollando por sus cuerpos callosos y las convierten, y se convierten la una a la otra, en otra cosa. Hola, soy Junia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)